Decisión del Tribunal Supremo: pagará el cliente.

El Tribunal Supremo ha decidido que será el cliente que deberá seguir pagando el impuesto de actos jurídicos documentados de las hipotecas, poniendo fin a la polémica tras la puesta en suspenso de la sentencia que cambió la doctrina que se venía aplicando.

Tras días de intensa deliberación, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal ha decidido por 15 votos a 13  en medio de una gran división desestimar los recursos planteados y dar marcha atrás a la decisión tomada, dar la razón a las entidades bancarias y volver a repercutir sobre el cliente el impuesto sobre las hipotecas. De este modo el alto tribunal corrige a la sección que innovó la doctrina y vuelve a la jurisprudencia anterior, favorable a las entidades bancarias, según el cual el sujeto pasivo del impuesto de actos jurídicos documentados en los préstamos hipotecarios es el prestatario.

No obstante, siguen habiendo dudas sobre prescripción y retroactividad. En cuanto la retroactividad, parece ser que únicamente podrán reclamar aquellos quienes hayan firmado una hipoteca en los últimos cuatro años. En relación a la prescripción, se defiende que si se demanda por parte de los consumidores la nulidad de la cláusula de gastos, no habrá plazo de prescripción para reclamar.